Desde Gaien Higashi Dori, una de las calles principales de Roppongi, hay un corto paseo hasta los pies de la Tokio Tower. No es difícil encontrársela. Su altura y su silueta inconfundible, imitando parte de la Torre Eiffel parisina con un color naranja chillón hacen que se la pueda ver fácilmente desde bastantes puntos de Tokio.