Publicar en Kindle relatos de viajes

Uno de los regalos estrella de las pasadas Navidades fue el lector de libros electrónicos, con el Kindle de Amazon como modelo más destacado. Este nuevo soporte para los textos literarios abre importantes posibilidades a los nuevos autores que quieran animarse a publicar y, también, a las narraciones de viajes. Os contamos cómo fue el proceso de creación y publicación de Viaje a Japón, nuestro primer libro para Kindle.

Hay que decir que la experiencia de la publicación ha sido bastante sencilla y que no nos ha llevado demasiado tiempo, ni hemos necesitado ningún programa o preparación técnica especial. Sólo a la hora de preparar el formato del documento para cargar en el sistema hemos tenido algún ligero problema- más derivado de la inexperiencia que de la dificultad técnica- que se ha resuelto del modo tradicional: prueba y error.

Desde hoy y hasta el sábado 28 de enero de 2012, podéis ver gratuitamente el resultado final ya que tenemos el libro en promoción en la tienda Kindle. En el siguiente enlace podréis descargar gratis Viaje a Japón.

La idea de publicar una recopilación para Kindle de los artículos que presentamos recientemente en este blog sobre nuestro viaje a Japón me llegó al darme cuenta de que todos los textos que iban publicando tenían una continuidad temporal, pero que ir de uno a otro resultaba incómodo por tener que ir de enlace en enlace y, además, los visitantes solían leer uno o dos, pero no todos. A ello hay que sumarle que, muchas veces, el ordenador no es el formato más cómodo para una lectura pausada o relajada de los textos, ya que requiere conexión a Internet para acceder a él y cansa bastante la vista. El libro electrónico es una excepcional manera de agrupar todos esos textos, darles una unidad formal y prepararlos para un soporte ya muy extendido que permite una lectura cómoda en casa, el transporte público o durante un viaje.

La autoedición no es una práctica nueva. Lleva realizándose muchos años, primero en papel y -recientemente- por el libro electrónico. La diferencia es la facilidad del proceso y la reducción de costes que ha permitido que lo que antes era una iniciativa muy costosa en tiempo y dinero hoy se pueda realizar desde cualquier ordenador. El punto que faltaba, la comercialización, la han resuelto Amazon y otros servicios menos conocidos -como Bubok– poniendo a disposición de los autores su platafoma para la venta del libro electrónico.

Hay muchos blogs de viajes que realizan series de artículos excepcionales sobre viajes concretos, pero que se quedan perdidos en lecturas sueltas y rápidas en Internet. La autoedición de los llamados ebooks permite recopilar todos ellos y ponerlos a disposición de los lectores conjuntamente y en un formato cómodo para la lectura que permite, incluso, utilizarlo como guía de viaje.

La preparación técnica del libro electrónico

El proyecto de realizar un libro electrónico con los artículos de mi viaje a Japón se fue gestando a medida que iba publicando los primeros en el blog de VoyaInternet.com. Era una pena tener que leer la historia por capítulos, cuando tenía una unidad en tema y contenidos. Por tanto, ponerlo a disposición de lectores potenciales en un producto único sería facilitarles la lectura e, incluso, darles la oportunidad de llevarlo consigo en sus viajes como pequeña guía turística. Por tanto, en el momento de ir escribiendo los artículos ya pensaba en darles cierta continuidad como historia.

Viaje a Japon

Portada de Viaje a Japón

No obstante, aunque el grueso de los contenidos del libro aprovechen contenidos ya publicados, hay que pensar también en determinadas acciones complementarias que se incluyen en un libro, pero que no tienen cabida en un blog. Por ejemplo, escribir un pequeño prólogo introductorio que explique a los lectores la filosofía, las circunstancias o la intención con la que se elabora la obra.

También hay que dotar al documento de ciertos elementos propios de un libro. Hay que preparar un archivo gráfico para la portada, así como una página de título, eventuales dedicatorias y un índice. Tenemos que definir también qué tipo de protección de derechos le damos a la obra y, si queremos reservarnos los derechos, realizar los correspondientes trámites de registro de propiedad intelectual. En mi caso esto último fue una consideración inútil, ya que los textos se habían publicado ya bajo licencia Creative Commons en el blog y ya autorizaban su reproducción.

El paso del formato blog al de libro electrónico supone también pequeñas modificaciones en los textos. Los enlaces internos y externos desaparecen, los apoyos visuales son diferentes de los publicados en los artículos y las fotografías pueden requerir de otro formato o cambiar el modo en el que son mostradas. Conviene una pequeña revisión del texto antes de la publicación para corregir estos pequeños detalles de estilo.

Formato del libro y carga

Una vez tenemos todos los materiales, hay que darles forma para poder crear el archivo que podremos cargar en el sistema. En el caso de Amazon, aunque no utiliza el formato de archivo PDF tradicional en otros ebooks, no resulta demasiado difícil, ya que recomiendan trabajar con archivos en formato .doc, que es el que utilizan varias versiones del programa Microsoft Word. Es decir, podemos trabajar con el documento como trabajaríamos con cualquier otro archivo en formato Word.

Hay, sin embargo, algunas pequeñas cuestiones de formato que hay que trabajar y revisar antes de aprobar el documento. Por ejemplo, las sangrías de párrafo, las tablas o las imágenes pueden dar problemas a la hora de mostrarse. Es importante utilizar alguna de las herramientas de vista previa que da Amazon para asegurarse de que el archivo se ha convertido correctamente a su formato antes de aprobarlo.

Luego, por supuesto, están los problemas que les surgen habitualmente a los novatos que publicamos por primera vez y que vemos el libro electrónico como una réplica del libro en papel. Preparamos así un documento similar al de presentaríamos en una publicación en papel, pero al intentar publicarlo nos llevamos un golpe de realidad. Por ejemplo, los novatos solemos preparar una publicación con cabeceras y números de página. Esto es inútil para el formato Kindle, ya que la posibilidad de elegir el tamaño de letra hace que la paginación sea diferente para cada uno de ellos. Algo similar sucede con los saltos de página, absolutamente obligatorios para diferenciar capítulos.

Es el caso, también, de cuando queremos preparar una página de introducción con algún logotipo o letras de mayor tamaño. La visión previa es fundamental, ya que podemos encontrarnos con que aquello que quedaba tan bien como presentación sobre el papel, queda absolutamente descuadrado en un libro electrónico.

El índice, por su parte, me resultó la parte más complicada, ya que requiere construir una tabla de contenidos con sus correspondientes enlaces internos a diferentes partes del documento. Es técnicamente factible sin mucho esfuerzo, pero requiere algo de paciencia y seguir una serie de instrucciones del procesador de textos.

Evidentemente, el texto es el rey de un libro electrónico donde el diseño y formato están muy condicionados por el soporte, pero no hay nada que impida incluir imágenes en nuestro libro. Basta con tener cuidado de cómo aparecen a la hora de visualizarlas en la vista previa y, eso sí, tener cuidado con el tamaño de las mismas, ya que no se pueden cargar archivos de Word con un tamaño de más de 50 Mbs, por lo que las fotografías pesadas no siempre son recomendables.

Sin embargo, a la hora de publicar imágenes tenemos una ventaja: la definición de las imágenes en el lector en blanco y negro está a años luz de la del papel, por lo que no necesitamos que las imágenes que publiquemos tengan una resolución excelente y podemos dar salida a imágenes casi domésticas.

Una vez preparado todo, basta con subir el archivo en formato .doc al formulario de la página de publicación de Amazon, donde hemos introducido anteriormente los datos de la publicación, derechos y la fotografía de portada. El sistema se encargará de convertirlo, ofrecer alternativas de vista previa y pasar posteriormente a los datos de comercialización.

Vendiendo el libro en Amazon

Entre los muchos sistemas de distribución o comercialización posibles de los libros electrónicos, he elegido el de Amazon por la facilidad para gestionarlo, la popularidad del servicio y la posibilidad de aparecer dentro de un catálogo tan amplio -que facilita la venta-. El gran inconveniente es que está volcado exclusivamente al Kindle.

Hay que reconocer que la venta a través de Amazon es fácil y bastante clara. Lo primero, es decidir la forma de remuneración que quieres y el precio de venta del libro. El libro no se puede poner en el catálogo gratis, sino con un precio mínimo de 0,85 euros (para libros de hasta 3 Mbs). Amazon ofrece dos porcentajes de remuneración al autor. Uno en el que ofrece el 35% de los ingresos y otro con el 70%.

El modo del 35% es el básico y el más sencillo. El autor recibe el 35% de los ingresos generados por la descarga de un ejemplar de su libro. El precio mínimo (en enero de 2012) es de 0,85 euros y a partir de esa cantidad el precio está libremente definido por el autor, que no paga ningún gasto adicional. El 35% del precio de venta es suyo.

Por su parte, el del 70% se aplica sólo a algunos países. En primer lugar, es una remuneración que se aplica sólo a las ventas para determinados países concretos, mientras que las ventas para el resto del mundo recibirán el 35% habitual. Además, el precio mínimo para poder elegir esta opción es de 2,60 euros (en enero de 2012). Los autores reciben el 70% del precio total del libro, pero a esta cantidad hay que restarle los gastos de descarga, que en este caso sí se cobran al autor y que son de 0,12 euros por Mb descargado.

Amazon propone otra alternativa de venta, que es incluir el libro en su programa KDP. Se trata de una librería de préstamo en la que los lectores pueden solicitar un libro por un tiempo determinado. Para esta librería hay asignada una cantidad económica importante que se reparte entre los autores proporcionalmente al número de descarga de préstamos que haya recibido el libro. Sin embargo, esto tiene algunos inconvenientes, como el hecho de tener que dar a Amazon la exclusiva de la publicación en formato electrónico durante el tiempo que forme parte del programa -con un mínimo de tres meses-.

Pertenecer a este servicio te da una herramienta adicional de promoción que suele dar buenos resultados: Permite distribuir el libro gratuitamente durante cinco días cada tres meses. Es una muy buena herramienta que permite a lectores potenciales conocer tu libro y recomendarte a otros amigos o, simplemente, aumentar tu base de lectores y el número de personas que te conocen.

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