Oeste de Irlanda y Galway

La semana pasada tuvimos la oportunidad de visitar la ciudad de Galway y parte del Oeste de Irlanda junto con otros blogueros españoles, invitados por la Oficina de Turismo de Irlanda. Allí nos encontramos la Irlanda soñada, la que siempre imaginamos cuando pensamos en el país: la del color verde de la hierba y azul del mar y los lagos que la rodean, la de los castillos en mitad de la colina y los acantilados que caen a plomo sobre el mar. La del tópico, es cierto; pero no por ello menos bella. Aunque en próximos artículos iremos desgranando cada uno de los lugares que visitamos, éste es un pequeño resumen de nuestra ruta.

Comenzamos nuestra ruta hacia el Oeste de Irlanda en el aeropuerto de Dublín, que -pese a la distancia- sigue siendo la forma más cómoda de llegar a Galway desde España. Es cierto que en el oeste de Irlanda existen varios aeropuertos tanto regionales como internacionales, desde Shannon hsta Knock, pasando por el propio aeródromo de Galway; pero la falta de conexiones directas de éstos con España, más la reciente finalización de la autopista M6, hace que nos resulte más cómodo y más económico coger uno de los numerosos autobuses que comunican el aeropuerto de Dublín con Galway, que recurrir a vuelos con escala.

Destilería de Kilbeggan

En nuestro caso, incluso, aprovechamos el recorrido de unas dos horas y media de duración hasta Galway para realizar una parada intermedia en la destilería de Kilbeggan, donde tuvimos la oportunidad de conocer el proceso de destilado del whisky, ver in situ algunos de los procesos necesarios para la obtención de esta bebida y, finalmente, hacer una pequeña degustación tanto del fortísmo licor transparente de las primeras etapas de su elaboración, como del producto final, mucho más suave y ya con su color característico.

La de la destilería de Kilbeggan -que presume de ser la destilería bajo licencia más antigua del mundo (fue fundada en 1757)- es una visita corta, pero curiosa; con tours abiertos a cualquier persona que quiera visitarla bien sea con una visita guiada, o bien con las tradicionales audioguías de los museos. Actualmente, la producción de la compañía se ha trasladado a otras instalaciones más modernas, algo más cerca de Dublín, pero allí se siguen elaborando cantidades limitadas de producto, con lo que aún se puede ver -y, sobre todo, oler- cómo se elabora el whisky.

Para quien esté interesado en ella, puede saber más -o incluso realizar un pequeño tour virtual- en la web de la destilería: www.kilbegganwhiskey.com.

Galway, referencia del Oeste de Irlanda

Galway es la ciudad más importante del Oeste de Irlanda. Por población, se trata de la tercera ciudad de la República de Irlanda -superada sólo por Dublín, y Cork (la cuarta, si englobamos toda la isla y contamos también con Belfast)-. La ciudad cuenta con alrededor de 70.000 habitantes, que se elevan a casi 160.000 si tomamos la población de todo el condado.

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Galway fue, en sus orígenes, una aldea marítima y de pescadores. Es una herencia que se aprecia muy claramente en algunos detalles de la ciudad. La zona del Spanish Arch, en lo que era el antiguo puerto, da fe de ello; así como que las dos catedrales de la ciudad -tanto la católica, como la protestante-, reciban el nombre de San Nicolás, patrón de los pescadores.

Sin embargo, a día de hoy, Galway es una ciudad que -aunque mantiene cierta tradición pesquera y marítima- responde más al prototipo de una ciudad joven y estudiantil, que cuenta con dos universidades, y que también ha sido elegida por muchos irlandeses como lugar de segundas residencias, dada la cercanía con algunas playas. Esto nos lleva a encontrarnos a día de hoy con una ciudad viva, animada, comercial y con buena vida nocturna en lo que se denomina el Latin Quarter.

La vida de la ciudad se desarrolla alrededor de la principal calle peatonal de la ciudad: Shop Street, que comienza cerca del Spanish Arch- junto al río Corrib- y se prolonga hasta la Eyre Square y el Parque Kennedy. Es una calle completamente peatonal (a la que se conoce en su totalidad como Shop Street, si bien éste nombre corresponde realmente al sólo un tramo de ella) que engloba en su primera parte la zona del Latin Quarter- llena de pubs y resturantes- y que se prolonga posteriormente hacia el norte con una zona eminentemente comercial, hasta llegar al Parque Kennedy.

Galway - Oeste de Irlanda

Shop Street Galway

Shop Street es, quizá, la zona más popular para los turistas que visitan la ciudad, con sus coloridos pubs -como The Quays o the King’s Head-, tiendas y algunos edificios históricos como el Lynch’s Castle -hoy la sucursal de un banco- en el que podemos apreciar el color gris verdoso que domina muchas construcciones en la ciudad, y que procede de la piedra de la zona de Connemara que se utilizaba para construir muchos edificios. También es recomendable entrar a visitar las dos catedrales (una católica y otra protestante) -llamadas ambas de San Nicolás-.

Oeste de Irlanda - Galway

Catedral Católica de San Nicolás de Galway

Galway no es una ciudad especialmente grande. Podemos recorrerla a pie cómodamente en una mañana o una tarde, y es, sin duda, el mejor punto de partida para explorar el Oeste de Irlanda, ya que es una ciudad animada, con vida comercial y nocturna y un buen punto de comunicaciones y de partida para excursiones.

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Connemara: paisajes y castillos

Uno de los principales destinos de estas excursiones por el Oeste de Irlanda es la región de Connemara, al norte de Galway. En ella nos encontramos los paisajes que siempre imaginamos a la hora de hablar de Irlanda: colinas verdes, lagos y pequeños ríos, arroyos y riachuelos, en una sucesión de hierba y agua que nos deparó rincones especialmente bellos en nuestro recorrido por la bacheada carretera.

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Connemara

Paisaje típico de Connemara, ovejas también típicas incluidas

Una de aquellas curvas entre turberas de Connemara nos reservaba un rincón especial en la historia del cine: el puente donde se rodó la escena final de El hombre tranquilo, una película clave para conocer la Irlanda rural de mediados del siglo pasado y, para muchos aficionados al cine, uno de los clásicos del séptimo arte. El lugar resulta tan pequeño como idílico. Un pequeño puente de piedra sobre un riachuelo que se abre en un gran lago pocos cientos de metros después. Lo curioso es que, si no fuera por su protagonismo cinematográfico, podría pasar desapercibido entre otras decenas de rincones similares que se aprecian a ambos lados de la carretera.

Abadía de Kylemore

Así, entre turberas abiertas y vistas del Lago Corrib y sus 365 islas (una para cada día del año), la carretera serpentea por los valles y colinas del Oeste de Irlanda para llegar a nuestro destino final en la Abadía de Kylemore.

Abadía de Kylemore

Abadía de Kylemore, en Connemara. La versión irlandesa del “Taj Mahal”

La Abadía de Kylemore es simplemente impresionante. Por una parte, por el entorno natural en el que se encuentra, junto a un gran lago y colinas verdes que hacen que el color gris del complejo de edificios sobresalga aún más. Por otra, por la grandiosidad del edificio y los jardines en sí mismos. Y, finalmente, por la historia de amor que está detrás de su construcción, que hace que se le conozca como el “Taj Mahal irlandés”. Todo ello lo comentaremos con más detalle en próximos artículos.

El complejo está formado por la residencia principal, convenientemente reformada y decorada con muebles de época -fue construido entre los años 1867 y 1869-, la réplica de una catedral de menor tamaño y los jardines, a los que se accede a través de un autobús -o con una caminata de 20 minutos-. Todo ello distribuido por impresionantes paisajes junto a un lago y las colinas, formando una estampa realmente digna de ver.

Fiordo de Killary y baños de algas

Algas en Connemara

Baño de Algas en Connemara

Desde allí, para acabar el día, continuamos nuestra ruta por Connemara junto al fiordo de Killary -el único que hay en Irlanda- hasta llegar al pequeño pueblo de Leenane, donde pudimos disfrutar de los baños de algas de Connemara Seaweed Baths, excepcionalmente relajantes y con muy buenas propiedades para la piel.

El proceso es tan sencillo como relajante: pasas unos minutos por la sauna para abrir los poros de la piel y vas posteriormente a unas salas individuales donde te espera una bañera con una infusión de algas sacadas del fiordo. Allí, simplemente, tienes que añadir agua fría hasta hacer que el agua alcance la temperatura deseada, meterte en la bañera y disfrutar del momento.

Ésta es, en general, una primera impresión sobre nuestra primera parte de nuestro recorrido por el Oeste de Irlanda, que continuaremos esta semana con la imponente visita a los acantilados de Moher y el condado de Clare, al sur de la ciudad de Galway. Más adelante, iremos ampliando nuestras impresiones sobre algunos de estos lugares del Oeste de Irlanda.

También os recomendamos que visitéis los blogs de nuestros compañeros de viaje: destinosactuales.com, 3viajesaldia.com, misviajesporahi.es y kebrantin.com, donde también se están publicando reseñas sobre lo más destacado de la ruta.

Guías relacionadas con este artículo:
Galway.es

3 Responses to “Oeste de Irlanda y Galway”

  1. ¡Vamos! Parece que no lo habeis pasado mal…
    A Irlanda le tengo muchas ganas y de seguro que con las curiosidades que iré descubriendo en los blogs de los participantes, me entran aún más.
    Seguiré el resto de posts.
    Un saludo

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