Nochevieja en Madrid: La Puerta del Sol

Se acerca la Nochevieja y, por unos minutos, la Puerta del Sol de Madrid volverá a ser el centro de todas las miradas. Todos la hemos visto por televisión, pero… ¿qué nos encontraremos si visitamos la celebración? Teóricamente, podemos pensar que aglomeraciones y problemas, pero en realidad el ambiente es bastante relajado y divertido. Hoy vamos a ver cómo es el ambiente en la Puerta del Sol y os contaremos nuestra experiencia en ella en la Nochevieja de 2003.

Podríamos empezar este artículo hablando únicamente de la Nochevieja, pero sería dejar de lado una nueva tradición que se ha extendido en los últimos años y que lleva visos de convertirse en otro clásico de las Navidades madrileñas: las campanadas anticipadas en la medianoche del día 30 de diciembre, un simulacro que cada año reune a más personas en la Puerta del Sol con toda la parafernalia que se repetirá al día siguiente.

Las Preuvas de la Puerta del Sol

Es una tradición relativamente reciente y que ha surgido de modo espontáneo. Realmente, hasta hace un par de años no se podía hablar de aglomeración o evento institucionalizado, pero la iniciativa se ha extendido sobre todo entre los grupos de jóvenes hasta el punto de que el año pasado consiguieron reunirse varios miles de personas en la zona de Puerta del Sol, con controles de seguridad muy similares a los de la Nochevieja real. En esta edición, incluso, Turismo Madrid lo ha incluido dentro de su página web como evento organizado para las Navidades de la ciudad de Madrid.

Esta reciente tradición tiene como origen a los grupos de amigos que pasan la cena de Nochevieja en casa y toman las uvas en un entorno familiar, con lo cual no podían reunirse en tal fecha. Para celebrar la entrada en el nuevo año,  decidieron ir a la Puerta del Sol en la medianoche del día 30 de diciembre con sus uvas y su cotillón, celebrando el ensayo general de las doce campanadas como si fueran en realidad las del día siguiente.

En años siguientes, el evento empezó a correr boca a boca entre los grupos de amigos de Madrid y cada año eran más y más las personas que se congregaban en la plaza. El año pasado, ante la importante presencia de personas, se establecieron controles de acceso a la Puerta del Sol similares a los de la Nochevieja real desde primeras horas de la noche. No obstante, la afluencia de personas -al menos hasta el año pasado- sigue siendo menor de la de la Nochevieja real.

La Nochevieja anticipada es, sobre todo, un evento divertido, informal, entre amigos y bastante local de Madrid. Si la Nochevieja real en la Puerta del Sol tiene cierta solemnidad por lo que supone el cambio de año, la tradición de comerse las uvas correctamente y muchísima presencia de visitantes extranjeros, la anticipada no deja de ser una reunión de amigos -generalmente de Madrid- con ganas de divertirse, en la que comerse bien las uvas es lo de menos.

Ensayo de las Campanadas de la Puerta del Sol (30/12/2009) – via YouTube

El Metro funciona a pleno rendimiento y, ojo, que a primeras horas de la noche los grupos de amigos que se juntan para celebrar la Nochevieja anticipada pueden coincidir con los rezagados de los comercios de la zona formando una aglomeración poco homogénea.

Aparte de esta celebración institucionalizada, no es raro tampoco ver a visitantes nacionales o extranjeros que acuden al mediodía de los días 31 ó 1 a la Puerta del Sol para tomarse las uvas con las campanadas del reloj en un entorno mucho más tranquilo.

La San Silvestre Vallecana

No es precisamente la Puerta del Sol, pero es el otro gran evento del 31 de diciembre en Madrid. La San Silvestre Vallecana es una de las grandes tradiciones de la tarde de Nochevieja en Madrid. Es una carrera de aproximadamente 10 kilómetros que unirá las proximidades del Estadio Santiago Bernabeu, con el Estadio Teresa Rivero del barrio de Vallecas. A las 6 se dará la salida a la carrera popular, que contará con 34.000 corredores, mientras que a las 8 dará comienzo la carrera internacional para corredores profesionales.

Las inscripciones se acaban en los primeros días y resulta una carrera especialmente atractiva para los madrileños. Se recorren algunas de las principales calles del centro de Madrid, muchas de ellas bajo la iluminación navideña, y a los lados de la calle, sobre todo a partir de la estación de Atocha, se acumulan miles de personas animando a los corredores. Además del componente deportivo, también hay uno festivo, ya que en los últimos años se ha popularizado el correr disfrazado.

La Nochevieja de siempre: La Puerta del Sol

Puerta Sol Uvas

Nochevieja en la Puerta del Sol – alysu.wordpress.com

Es uno de los eventos tradicionales en España: las doce uvas en la Puerta del Sol. Sin embargo, muchos madrileños no han asistido nunca a ella en vivo, sino que prefieren pasar esa noche con familia y amigos. Por tanto, la referencia que tenemos de ella queda limitada por lo que podemos ver en televisión, que suele ser una gran cantidad de gente formando una curiosa aglomeración.

Nuestra experiencia en vivo en la Puerta del Sol en Nochevieja data del año 2003, pero pensamos que no debe ser especialmente diferente a la de otros años. Lo único que puede reducir la presencia de personas es la lluvia o frío intenso, y aquel año no se produjo ni una ni otra, con lo que creemos que no debe ser muy diferente de la Nochevieja tipo.

Lo primero que hay que decir es que el despliegue de seguridad es muy importante. La estación de metro y cercanías de Sol está cerrada desde las 9 de la noche, por lo que el acceso tiene que ser a pie desde estaciones vecinas como Sevilla, Gran Vía o Callao. En todas las entradas de la plaza se colocan controles de acceso con vallas. Allí, la Policía Municipal examina todas las bolsas de quienes entran e impide el acceso de botellas de cristal, pirotecnia y objetos peligrosos. En el 2003, se permitía el acceso con las bebidas pero se facilitaban vasos de plástico para hacerlo; algo que no sabemos si estará permitido en la actualidad, dados los cambios en las normas sobre consumo de bebidas alcohólicas en la calle. La Policía se encarga, también, de impedir el paso a quien presente síntomas de embriaguez, por lo que -en general- el entorno de Sol es bastante seguro.

Otro de los grandes mitos es la enorme aglomeración que parece existir en la vista de la televisión. Nuestro grupo, en 2003, llegó unos tres cuartos de hora antes a la Puerta del Sol y, durante más de media hora, pudo moverse con mucha tranquilidad y mucho espacio por la plaza. Es cierto que- en el último cuarto de hora- se incrementa la afluencia de personas, pero pudimos vivir las campanadas con bastante holgura y sin apreturas.

Este año, después de mucho tiempo, se podrá disfrutar de la Puerta del Sol sin obras. No obstante, hay un enorme árbol de Navidad que, salvo que lo hayan desmontado en cuestión de horas, hará que determinadas zonas de la plaza no tengan una buena visión del reloj.

El ambiente, por lo general, es muy festivo. Destaca, sobre todo, la presencia de turistas -especialmente italianos- y siempre hay alguien que lleva alguna bandera de su país para poder ser visto. El cotillón y el paquetito de papel de aluminio con las uvas son casi una obligación para todos los visitantes y es habitual acabar abrazándose con los vecinos inmediatos de plaza -aunque sean unos completos desconocidos- para felicitarse el año nuevo.

En el momento cumbre, el ambiente es respetuoso y, generalmente, se respeta el silencio necesario para escuchar las campanadas. Eso sí, hay que tener en cuenta que el sonido no está tan amplificado en la plaza como lo está en la televisión, por lo que nos puede llamar mucho la atención escuchar las campanadas con un volumen más bajo del que estamos acostumbrados. De todos modos, es más que suficiente para comerse las uvas.

Otra de las ventajas que tiene comenzar el año en la Puerta del Sol es que, los allí reunidos, serán los primeros en llegar a los bares de la zona de Huertas, por lo que podrán coger un buen sitio y ahorrarse las enormes colas que habrá en sus puerta una vez más avanzada la noche.

En resumen, la Nochevieja en Madrid puede ser una experiencia muy agradable.