Canadá es un auténtico paraíso de la multiculturalidad. Al país han llegado, durante décadas, millones de inmigrantes de todas partes del mundo que se han establecido y asentado en sus ciudades. La leyenda estadística urbana dice que más de la mitad de los residentes actuales de Toronto -la principal urbe del país- han nacido fuera de Canadá. Y, paseando por sus calles, no parece una cifra descabellada. Tan sólo en la región francófona de Quebec el aspecto multicultural ha quedado algo más rezagado, dada la fuerte carga de identidad regional de la zona.

La procedencia de los emigrantes en Canadá es extremadamente diversa, aunque sí es cierto que algunas comunidades son más habituales que otras en determinadas zonas del país.

La comunidad asiática es importantísima en la región de Vancouver, hasta el punto de que irónicamente se le ha comenzado a llamar Hongkouver, por la gran colonia china y hongkonesa que vive en la ciudad. Por ejemplo, el suburbio de Richmond, del que ya hablamos en este blog, cuenta con más de un 65% de población de origen asiático.

Canadá multicultural - Vancouver Chinatown

Calles de Chinatown, en Vancouver

En la zona de Toronto, por su parte, el número de comunidades extranjeras diferentes es casi incontable y cada una de ellas tiene su barrio en la ciudad. Pero destaca mucho la presencia de inmigrantes y sus descendientes procedentes de países europeos: Desde Irlanda hasta Portugal, pasando por Grecia, Polonia o Italia. El ambiente latino también está presente en Toronto, si bien el porcentaje de esta comunidad es mayor en Montreal.

Vivir en una sociedad multicultural

El hecho de que Canadá sea un país multicultural y haya recibido a emigrantes de todo el mundo tiene consecuencias prácticas muy importantes para quien se traslada al país.

La primera, que la presencia de extranjeros es tan habitual y está tan asumida, que el racismo prácticamente no tiene sentido al tratarse de una sociedad en la que todos son diferentes. Los casos en los que se producen sucesos de esta índole levantan gran alarma social y son totalmente condenados por la sociedad.

La segunda, que el hecho de que se hable un inglés con acento por parte de muchos habitantes de la ciudad permite que quien llega nuevo no se vea relegado socialmente por un manejo del inglés que no sea excelente. Y, finalmente, un país multicultural como Canadá ofrece una tremenda variedad cultural, idiomática y gastronómica en cada una de las ciudades del país.

Hay que hablar, también, de los habitantes nativos de Canadá, que son los que, paradójicamente, se han llevado la peor parte del pastel. Están repartidos por todo el país, disponen de su reconocimiento oficial como miembros de lasPrimeras Naciones, pero su presencia actual en la sociedad es casi testimonial, después de años de haber sido marginados. En porcentaje de población, no obstante, son importantes en las regiones del norte del país.

No es fácil emigrar legalmente a Canadá

El hecho de que Canadá sea un país multicultural y que recibe bien a los inmigrantes ha provocado que en otros países se haya creado la idea de que es fácil emigrar a Canadá. Sin embargo, la realidad es que conseguir un permiso para trabajar en Canadá es bastante difícil y la política de inmigración de Canadá es muy restrictiva.

Para conseguir trabajar legalmente en Canadá, el método más habitual es conseguir que una empresa te esponsorice ofreciéndote un contrato de trabajo. Si no tienes contactos ni experiencia laboral previa en Canadá -como explicábamos en este artículo sobre cómo buscar trabajo en Canadá- será difícil que una empresa se interese por ti.

Aun en el caso de que lo consiguieras, la empresa debe solicitar formalmente a las autoridades canadienses tu permiso de trabajo y probar que no hay ningún residente legal en Canadá que no pueda hacer el trabajo que te han ofrecido, lo que muchas veces hace que queden excluidos de esta fórmula los trabajos de menor cualificación.