Probablemente, el destino low-cost relevación en los últimos dos años. Antes, no era extraño visitarlo, pero -por lo general- era un destino de viajes algo más largos, muchas veces con rutas que duraban una o dos semanas y se hacían en el coche particular con el que se conducía desde España. Lo que es nuevo es que los precios de los vuelos hayan bajado tanto en los últimos años que las principales ciudades marroquíes se hayan convertido también en destinos de bajo coste para un fin de semana.

El año pasado realizamos un viaje a China, por una parte de placer y por otra para elaborar los textos de las guías de Pekín y Shanghai, que ya llevan tiempo activas-. Como esta semana hemos lanzado la tercera de ellas, la de Hong Kong, queremos aprovechar la oportunidad para preguntarnos por qué muchas personas vuelven encantadas del país, pero otras tantas declaran aborrecerlo. El término medio es escaso a la hora de describir una visita a China.

Agosto es el mes de verano por excelencia para viajar. Eso quiere decir, también, que es el mes en el que los vuelos son más caros. Pero esto no quiere decir que a día de hoy, 13 de julio, se hayan acabado las oportunidades para viajar barato en los fines de semana de agosto. Nosotros hemos encontrado una escapada barata para cada fin de semana del mes que te presentamos aquí.

Para quien hace un viaje una o dos veces al año, la respuesta parece clara: no. Sin embargo, los viajeros de negocios ya saben que no siempre es cómodo vivir entre aeropuertos y hoteles. Pero no sólo ellos, sino también el turista habitual- aquel que vive pensando en su próximo gran viaje- puede tener un momento en el que diga “basta” y deseé dejar la maleta en lo más alto del armario. Me pregunto: ¿Cuándo un viaje “de placer”, deja de ser un placer?

Los trenes de cercanías de las capitales europeas tienen, por lo general, poca fama en el ámbito turístico. Pero, curiosamente, algunas líneas tienen una personalidad especial que les convierte en conexiones emblemáticas para las excursiones de un día. Muchas de ellas van paralelas a costas o ríos, como el Kystbanen de Copenhague o la Linha de Cascais en Lisboa. Es el caso también de Dublín y su DART, que recorre su bahía de norte a sur.